El estado de la industria de periódicos en los países nórdicos

El estado de la industria de periódicos en los países nórdicos

Hace unas semanas se presentó un reporte que da cuenta del consumo de periódicos en Finlandia, Noruega, Dinamarca, Islandia y Suecia. Si bien el formato impreso aún forma parte de una tradición en la región, las noticias online han adquirido mayor protagonismo. Es por esto que la industria nórdica ha tomado diversas acciones para sustentarse en el tiempo de manera exitosa.

Cuentan con altos índices de bienestar social y económico y son reconocidos mundialmente por ello. Se trata de los países nórdicos y también comparten diversas costumbres a la hora de consumir noticias y desarrollar una industria periodística.

Así lo muestra el "Newspapers in the Nordic Media Landscape" un reporte lanzado recientemente por Nordicom, una organización sin fines de lucro que recopila y difunde estudios y cifras relacionados a medios de comunicación de Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia. De esta forma, muestra el estado, las tendencias y los nuevos desafíos desde 2006 a la fecha, específicamente, para la industria de los periódicos en esta región.

Un aspecto común entre estas naciones es la tradición del periódico, caracterizada por una gran cantidad de lectores. En comparación a otros integrantes de la Unión Europea, algunos países nórdicos lideran en el número de consumidores de periódicos impresos y digitales.

Por ejemplo, el promedio de consumo de diarios y revistas informativas impresas, en la comunidad europea, alcanza el 55%. Finlandia lidera la lista con un 79% y luego sigue Suecia con un 74%. Por otro lado, en relación a sitios web informativos, la media es de 47% y es superada por Suecia, Dinamarca y Finlandia con 68%, 63% y 62%, respectivamente.

 

A pesar de esta fuerte tradición, el reporte plantea que, debido a la globalización y al auge de las nuevas tecnologías, los periódicos impresos han perdido terreno, la circulación y las ventas han bajado y las personas han comenzado a preferir los medios digitales para informarse.

Para hacer frente a este contexto, las organizaciones han hecho una serie de modificaciones en sus estrategias para poder reportar beneficios económicos. Así, han aumentado el precio de las suscripciones de los formatos impresos. Por ejemplo, en Finlandia, en el año 2000 un abono anual de siete ejemplares a la semana costaba 163 euros. Para 2016, el precio superaba los 330 euros.

Además de lo anterior, las compañías han reducido costos en personal y en frecuencias de impresión, por lo que han disminuido las ediciones diarias y han aumentado la cantidad de aquellas no diarias, como los semanarios.

Como resultado del mayor predominio de los formatos digitales, desde 2012 ha habido un aumento sostenido de ingresos percibidos por ventas publicidad online. En Noruega, por ejemplo, éstas representaron un 20% de los recursos recaudados en 2016. Sin embargo, la industria aún se mantiene económicamente por las ventas del papel.

En ese sentido, el panorama muestra que los lectores han adquirido un fuerte rol en el modelo de financiamiento de los periódicos. "Si miramos la prensa de la mañana, el 35% de los ingresos proviene de la publicidad impresa, el 8% de la publicidad digital y el 57% de los lectores", explica a Valida Tobias Lindberg jefe analista de TU, la Asociación de Editores de Medios de Suecia y una de las organizaciones que participó del estudio realizado por Nordicom.

 

Por otra parte, El grupo de personas desde los 25 a los 64 años son los que más se han volcado al consumo de noticias a través de Internet, principalmente a través de computadores y smartphones. Por lo tanto, uno de los principales desafíos que se plantea es generar una relación más estrecha con ellos, si se considera además que a nivel europeo son usuarios que están más dispuestos a pagar por informaciones en línea y de hecho, lideran el número de suscripciones digitales.

digitalDe alguna forma, las compañías ya han comenzado a transformar este reto en una oportunidad, con el desarrollo de modelos de suscripción digital. En Noruega, por ejemplo, dos tercios de sus publicaciones tenían alguna forma de pago en línea en 2016, cifra que desde 2014 se ha triplicado. En Finlandia el número se ha duplicado desde esa misma fecha. Suecia, por su parte, tiene casi la totalidad de sus periódicos con algún tipo de pago en línea.

A pesar de que surge la inevitable pregunta respecto a la continuidad del papel en un creciente contexto digitalizado, Tobias asegura que es imposible que un formato reemplace al otro. De hecho, si bien el consumo del impreso ha disminuido, la confianza mantiene altos índices y supera a Internet. "Hasta cierto punto se debe a la tradición. Pero además de eso, también se trata del gran periodismo que produce la prensa. El periódico local de la mañana es el perro guardián, no es Facebook ni los agregadores de noticias", concluye Lindeberg.

De esta forma, los formatos impresos presentan porcentajes de credibilidad que fluctúan entre el 80% y el 90%. Por su parte, los sitios web de noticias reciben entre 60% y un 70% y, muy por debajo quedan las redes sociales y las aplicaciones de mensajería que alcanzan un máximo de 34%.

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