“La cultura impresa no es información, es conocimiento”

“La cultura impresa no es información, es conocimiento”

El periodista español de El País, Carles Geli, analiza las estrategias para mantener vigente el formato impreso y el "slow journalism" en las nuevas audiencias.

Un gran desafío hoy para la industria de los medios es lograr que las nuevas audiencias sigan leyendo periódicos, pero también llegar a las más jóvenes para evitar que el papel desaparezca. En Alemania, el 89% de los jóvenes entre 14 a 29 años se informa a través de los periódicos alemanes, según informó un estudio de la Sociedad de Marketing de Periódicos (ZMG) en dicho país. "Los periódicos no dejan de ser otro formato de lectura en papel en una sociedad tradicionalmente muy lectora, como demuestra que el 75% de los alemanes ha leído en el último año al menos un libro –frente al 58% en España- y un notablísimo 22% más de 10 títulos", comenta Carles Geli, periodista de la sección cultura de El País y Profesor de Historia del Periodismo en la Universitat Ramon Llull, en Barcelona.

Si tienen alguna estrategia para llegar a ese target, no lo sabemos, pero como dice Geli, es muy posible que la educación y el hábito de lectoría lo tengan instaurado en su sociedad desde el siglo XVI, por el peso de la tradición protestante. Aun así, el periodista cree que es necesario educar con herramientas más tradicionales y que no todo lo que hacen los estudiantes debe ser a través de la tecnología. "Aunque pueda sonar reaccionario o antimaquinista en estos tiempos, creo que hay que empezar a educar a la juventud dosificando su acceso a las nuevas tecnologías", comenta. "Soy, por ejemplo, contrario a esta tendencia que defiende la introducción y el uso de los teléfono móviles en clases; hay que reintroducir el papel en las escuelas e institutos: no todo debe hacerse a partir de pantallas táctiles o Power Points. Si alguien cree que exagero, puede leer De la Ligereza, del sociólogo Gilles Lipovetsky. La cultura impresa no es información, es conocimiento; un buen antídoto para el mundo que ya constata el sociólogo francés".

La estrategia de El País para llegar a un público joven es a través de la creación de un concurso de prensa en la escuela para profesores y alumnos de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), bachillerato y Formación Profesional de Grado Medio. "Se trata de que los estudiantes conozcan cómo se trabaja en un diario, cómo se elaboran y jerarquizan las noticias y configuren el suyo", explica Geli. "La idea es que los periódicos no les sea un artefacto desconocido, arqueológico, al que hay que aplicar el carbono 14 para datarlo. Es necesario que entiendan su lógica y vean lo diferente que es de una información digital, donde las noticias les pueden llegar por el canal más insospechado, sin jerarquía alguna, ni referencia, ni contexto y, muchas veces, sin que quede clara su autoría. Eso es peligrosísimo".

Futuro de los medios y publicidad

A pesar de ser una especie de romántico del papel, Carles Geli comprende que los medios deben buscar nuevas formas para llegar a una audiencia más joven, aunque tenga que ir de la mano con entender cómo funciona un medio tradicional. "Que haya mantenido las tesis que he tenido hasta ahora no implica que no vea el impacto sociológico de las nuevas tecnologías y su uso. Cómo los jóvenes están accediendo a la información, las nuevas tecnologías, las nuevas formas de relaciones a través de las redes sociales –el 80% de los telespectadores de Cataluña ven la televisión con otra pantalla al lado-. Está claro que los medios deben estar en todas ellas", recalca.

Para Geli, lo esencial es cómo se presenta el mensaje a las audiencias. "El debate es qué es lo que vamos a decir por ellas y cómo lo presentamos. Los medios estamos confundiendo como nunca medio y mensaje, para felicidad en los cielos de McLuhan: rapidez, formatos y planteamientos que buscan desesperadamente el click que traerá miles de usuarios, lo que llamará la atención de los anunciantes, se está imponiendo a requisitos que deberían ser inamovibles del ejercicio del oficio periodístico" reflexiona. "Sí, estoy reclamando un slow journalism que permita unir una cabecera periodística a aquello a lo que no debería estar nunca separado: calidad y rigor. En otras palabras, construir una marca seria".

El estudio de la Sociedad de Marketing de Periódicos en Alemania también recalca la baja en publicidad que han tenido los medios, inclusive en Alemania. Para Carles Geli, el anunciante necesita afinar al máximo su público objetivo. "Como periodista criado en papel y pillado hoy con un pie en digital, quizás confundo el deseo con realidad, pero creo que el sector publicitario no debería abandonar la inversión en los medios impresos, porque estos acabarán teniendo un perfil aún más fuerte que el que ya gozan hoy como líderes de opinión: su usuario será gente más informada que el resto, con, presumiblemente, mayor nivel intelectual y de ingresos en unos tiempos de ruido informativo y publicitario también sin parangón en la historia de la humanidad. Un target nada desdeñable, según mi modesto punto de vista", finaliza.

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